Tras el veto presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario —lo que desencadenó la convocatoria a una tercera marcha federal universitaria—, el Gobierno decidió escalar
Tras el veto presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario —lo que desencadenó la convocatoria a una tercera marcha federal universitaria—, el Gobierno decidió escalar