A más de 24 horas de la desaparición de Esmeralda Marisa Pereyra López, la niña de 2 años vista por última vez en barrio San José Obrero de Cosquín, la investigación dio un giro y se intensifica bajo la hipótesis de un posible secuestro.
El caso activó el protocolo nacional Alerta Sofía, lo que derivó en un despliegue masivo de fuerzas de seguridad, con operativos por tierra y aire, rastrillajes en zonas cercanas y el uso de drones con cámaras térmicas para ampliar el alcance de la búsqueda.
En un primer momento, la desaparición fue considerada como un posible extravío en las inmediaciones de la vivienda. Sin embargo, con el correr de las horas y a partir de testimonios clave del entorno familiar, la investigación comenzó a enfocarse en la posible intervención de terceros.
Uno de los relatos que marcó un punto de inflexión fue el de una familiar directa, quien aseguró que la menor no solía alejarse sola del entorno de su casa. Según describieron, Esmeralda jugaba habitualmente en el frente, pero siempre bajo la supervisión de adultos.
Este dato refuerza la hipótesis de que la niña no se habría ausentado por sus propios medios, lo que mantiene en alerta máxima a las autoridades y a la comunidad.
Mientras tanto, el operativo continúa con intensidad y desde la Justicia reiteraron el pedido de colaboración a la población, destacando que cualquier información puede ser determinante para dar con su paradero.
El caso mantiene en vilo a toda la región y al país, en una carrera contrarreloj que busca esclarecer lo ocurrido y encontrar a la menor.
#AlertaSofía #Cosquín #Córdoba #Desaparición #Urgente #Búsqueda #Argentina
