La actividad de la construcción mostró señales de desaceleración durante los últimos meses, aunque algunos indicadores permiten observar una perspectiva diferente para los próximos períodos. Según los datos difundidos para julio, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registró una baja mensual del 4,6% y quedó 4,5% por debajo del nivel de julio de 2025.
El retroceso estuvo acompañado por menores despachos de algunos insumos. Los materiales destinados a la obra gruesa tuvieron una caída mensual del 6,3%, mientras que los productos para terminaciones bajaron 2,6% y el asfalto retrocedió 3,8%.
Sin embargo, el balance acumulado todavía muestra una variación positiva: durante los primeros siete meses de 2026, la construcción mantiene un crecimiento interanual del 1,7%. El comportamiento de los insumos fue dispar, con aumentos en rubros como vidrio plano, tubos sin costura y grifería, pinturas, artículos sanitarios, hierro y acero para construcción y cemento a granel.
Los permisos, una señal hacia adelante
Uno de los datos que genera expectativas es la evolución de los permisos de edificación, considerados un indicador adelantado de la actividad futura. La superficie autorizada para construir registró un crecimiento del 8,9% durante el primer semestre, lo que podría anticipar una mayor cantidad de proyectos en los próximos meses.
A esto se suma que el costo de la construcción en el Gran Buenos Aires aumentó 2,1% en julio, según el INDEC, impulsado por subas en materiales, mano de obra y gastos generales.
Así, el sector atraviesa un escenario mixto: la actividad actual perdió dinamismo, pero el incremento de los permisos de obra mantiene expectativas de recuperación hacia adelante.
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